Ya he elegido mi tema del TFG ¿y ahora qué?

🧠 Ya elegí mi tema de TFG… ¿y ahora qué hago? ¿Medito? ¿Lloro? ¿Corro en círculos?

¡Tranquilidad, que lo más difícil ya está hecho! Elegir el tema es como escoger peli en Netflix: parece eterno, pero una vez decides, toca disfrutar (o al menos intentarlo). Ahora empieza la parte donde conviertes esa idea en algo serio, con forma, sentido y… bibliografía.

Aquí va tu hoja de ruta, paso a paso, para no naufragar en el océano académico:


📝 1. Defiende tu idea como si fuera tu serie favorita

Lo primero que tienes que hacer es explicar por qué vas a hacer una revisión bibliográfica sobre ese tema y cuál es la pregunta que quieres responder. En otras palabras: ¿qué estás investigando, para qué y por qué debería importarnos?

Para hacerlo bien, responde a estas tres preguntitas mágicas:

  • ¿De qué va esto? → Presenta el tema y el objetivo del estudio.

  • ¿Por qué debería importarme? → Usa ejemplos de la vida real o investigaciones recientes para captar la atención.

  • ¿Y por qué esto es importante en serio? → Convéncenos de que tu TFG tiene peso científico y también práctico. ¡Tú puedes!


🧱 2. Haz un esquema (sí, como en primaria, pero con más café)

Antes de lanzarte a buscar artículos como si no hubiera un mañana, necesitas un esqueleto de lo que será tu TFG. Este esquema será una especie de primer borrador del índice, con las secciones principales y una breve idea de qué va a ir en cada parte.

Pro tip: ¡no tiene que estar perfecto! Pero sí te va a ayudar a organizarte y no entrar en modo caos absoluto.


⏰ 3. Crea un plan de acción para no dejarlo todo la última semana (sí, te conocemos)

Aquí entra el famoso (y temido) cronograma. No te preocupes, no hace falta que sea digno de NASA: puedes usar una tabla, tu calendario favorito o incluso un diagrama de Gantt si te sientes fancy.

Marca fechas para:

  • Entregas parciales

  • Revisión con tu tutor/a

  • Fecha final de entrega y depósito

  • Tribunales (el boss final del TFG)

¡Y no te olvides de dejar tiempo para respirar (y comer)!


🔍 4. ¡Ahora sí: a buscar bibliografía como un detective!

Una vez que tienes claro qué vas a investigar, toca empezar a recolectar fuentes. Pero ojo: no se trata de acumular PDFs sin sentido. Clasifica los documentos:

  1. Primero por relevancia → ¿Hablan realmente del tema que te interesa?

  2. Luego por calidad científica → ¿Son de revistas fiables? ¿Están bien citados?

Recuerda: mejor pocos y buenos que cien fuentes que no dicen nada útil.


💡 Resumiendo como si fuera un TikTok:

  • Ya tienes tu tema. ✔️

  • Ahora explícalo bien, como si intentaras vendernos una idea brillante. 🧠

  • Haz un esquema e intenta seguirlo (lo de improvisar déjalo para el karaoke). 📝

  • Ponte fechas, planifica y respira. ⏳

  • Y empieza a recopilar fuentes con criterio, no a lo loco. 🔍


¡Y listo! Ya tienes la base sólida para arrancar tu TFG con buen pie. No es magia, es organización (y quizás un poco de chocolate para sobrevivir).

Ya he realizado la búsqueda bibliográfica y, ahora, ¿qué hago con ella?