MÉTODO CIENTÍFICO

El Método Científico: ese compa que todo lo cuestiona 😎🔬

Sí, sí, suena muy serio, pero el Método Científico es básicamente el chismoso profesional del conocimiento: observa todo, lo mide, lo pone a prueba y no cree nada hasta que lo ve con sus propios ojos (y con números en mano).

Este método es el que se usa en las ciencias para investigar cosas de forma ordenada y lógica. O sea, no se trata de suposiciones locas ni de “yo creo que…” —aquí se viene con pruebas, con datos, con evidencia de la buena.

Según el famosísimo Oxford English Dictionary, el Método Científico es:

“Un procedimiento que caracteriza a la ciencia natural desde el siglo XVII y que incluye observación, medición, experimentos y todo ese rollo, para analizar y ajustar hipótesis.”

Pero no te me vayas, que ahora te lo explico fácil, sin enredos y al grano 😄:


🧪 Las etapas del Método Científico (modo hospital activado)

  1. Detectar el problema (a lo Sherlock Holmes):
    Aquí arranca todo. Tienes una inquietud de Enfermería —o de cualquier otra disciplina científica—, algo que te hace decir: “Esto no cuadra, hay que investigar”. Porque sí, el Método Científico no es exclusivo del mundo de la salud: se usa en biología, psicología, física, educación, ¡y hasta en la sociología! Lo importante es que el problema sea claro, útil, novedoso y, sobre todo, posible de investigar (no queremos misiones imposibles).
  2. Buscar en la biblioteca (o en Google Scholar, seamos realistas):
    Toca leer. Mucho. Revisamos libros, artículos y estudios que ya se han hecho sobre el tema. Porque no venimos a inventar el hilo negro, sino a construir sobre lo que ya está. Siempre con fuentes confiables, nada de “mi primo me dijo”.
  3. Formular hipótesis (el “yo creo que…” con estilo):
    Aquí haces tu apuesta: ¿qué crees que está pasando? Propones una o varias respuestas posibles al problema. No es adivinanza, es intuición con base.
  4. Definir términos y variables (¿qué vamos a medir y cómo?):
    Las variables son como los ingredientes de tu experimento. Hay tres tipos:
    • Independiente: la que tú manipulas (como subir el volumen en un altavoz).
    • Dependiente: lo que cambia por culpa de la anterior (los tímpanos reventados).
    • Interviniente: esas coladas incómodas que podrían afectar el resultado y que necesitas controlar (como si alguien apaga el altavoz en medio del experimento).
  5. Elegir el camino: cuantitativo o cualitativo (Team números o Team palabras):
    Hay dos estilos de investigación:
    • Cuantitativa: todo en números. Ideal si te encanta contar, medir y hacer estadísticas como una pro.
    • Cualitativa: más de observar, escuchar, analizar y entender comportamientos, emociones o contextos. Aquí no hay fórmulas, hay historias y significados.

Y listo, así se arma un buen estudio científico sin morir en el intento. No importa si estás investigando cómo mejorar los cuidados de un paciente o qué playlist relaja más durante una curación, el Método Científico te ayuda a hacerlo con estilo, orden y credibilidad.

¡Nos leemos en los pasillitos del saber! 😉