🎓 ¿Cómo diablos elijo el tema de mi TFG sin volverme loco en el intento?
Sabemos que elegir el tema del Trabajo de Fin de Grado (TFG) no es precisamente el momento más emocionante de tu vida universitaria (aunque suene a aventura épica). Más bien, es como intentar decidir qué serie ver cuando tienes 100 pestañas abiertas… y cero energía mental.
Pero tranqui, que aquí te dejo una mini guía para que no entres en pánico existencial:
📌 1. ¿Tienes lista cerrada o carta blanca?
Primero, averigua si puedes elegir libremente tu tema o si tienes que escoger de una lista que te da el profe, el departamento o el Oráculo Académico. Saber esto desde el principio te ahorra tiempo, disgustos y una buena dosis de drama innecesario.
🧠 2. ¿Qué tipo de TFG te apetece hacer?
Hay varios estilos y aquí es donde debes pensar en qué te hace menos infeliz (o incluso te interesa, ¡wow!):
- Monografía: escribes sobre un tema concreto como si fueras un experto en TED Talks.
- Revisión bibliográfica: investigas lo que ya está investigado (sí, suena paradójico, pero es muy útil).
- Plan de cuidados estandarizado (si estás en carreras de salud): aquí te pones en modo Sherlock Holmes del cuidado clínico.
🔍 3. ¿Tema actual, útil y con chicha científica?
Dentro de tu área, elige un tema que esté en el candelero (¡bye bye dinosaurios académicos!), que realmente aporte algo y que tenga suficientes fuentes científicas para que no acabes mendigando citas en Google Scholar.
💡 Consejito final: Si eliges bien, escribir el TFG no será una tortura (o al menos no tanto). Un buen tema te motiva, te engancha y te hace sentir que no estás escribiendo solo por obligación, sino porque algo dentro de ti dice: “esto puede molar”.
¡Ánimo, futuro graduado/a! Ya has hecho cosas más difíciles… probablemente.
¿Qué es una revisión bibliográfica?
© Todo en Pasillitos de Hospital tiene copyright. Comparte con crédito, no con descaro. 🩹