¡Hola pasiller@s! 🎉
Después del parón navideño… ¡vuelvo a la carga con el blog! Hoy toca hablar de esas cositas que todos hemos usado en casa pero que quizá no sabemos diferenciar: las formas farmacéuticas semisólidas de aplicación tópica, o lo que es lo mismo: cremas, geles, ungüentos y compañía.
¿Todas son lo mismo? 🤔
Aunque parezca que “una crema es igual que otra”, la realidad es que no. Incluso hay medicamentos que, teniendo el mismo envase, principio activo y nombre comercial, pueden venir en formas farmacéuticas diferentes, y estas se clasifican según su estado físico en tres grupos:
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Líquidas: loción, fomento…
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Semisólidas: ungüentos, pomadas, cremas…
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Sólidas: polvos medicinales, etc.
Conocer estas diferencias no es solo un capricho: ayuda a que el tratamiento funcione mejor.
La vía tópica y la magia de la piel ✨
La vía tópica utiliza piel y mucosas para que los fármacos hagan su efecto. Dentro de ella encontramos:
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Inhalatoria (aerosoles, inhaladores)
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Intranasal
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Conjuntival
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Vaginal (óvulos)
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Cutánea (de la que vamos a hablar hoy)
La vía cutánea busca el efecto local. Para que funcione bien, no solo cuenta el principio activo: también importa el tipo de piel, las patologías y los excipientes, esos compañeros de fórmula que hacen que el fármaco se absorba más rápido o dure más tiempo donde debe.
💡 Tip rápido: La potencia o absorción según la forma farmacéutica semisólida va así:
ungüento > pomada > crema > gel
Agua vs. grasa 💧🧈
La principal diferencia entre estas formas es el contenido de agua:
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Ungüento: nada de agua, todo grasa.
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Pomada: un poco más de agua que el ungüento, pero menos que la crema.
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Crema: más de un 50% de agua, la más “acuosa” de todas.
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Gel: súper acuoso, casi líquido al aplicarlo.
Por lo tanto, contenido graso de mayor a menor: ungüento > pomada > crema > gel
Diferencias y usos 🏥
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Ungüento: súper graso, absorción alta, emoliente y oclusivo. Ideal para lesiones crónicas, piel gruesa o hiperqueratósica. ❌ No usar en zonas infectadas. Perfecto para ablandar escamas y costras.
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Pomada: todavía muy grasa, absorción alta, oclusividad media. Emoliente y lubricante. Buena para piel seca, lesiones crónicas o escamosas, palmas y plantas.
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Crema: más agua, mezcla de agua y grasa. Absorción media, refrescante, poca oclusividad. Ideal para lesiones agudas, húmedas, piel fina o normal. Muy versátil y la más recetada.
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Gel: mucha agua, textura gelatinosa que casi se vuelve líquida al aplicar. Absorción baja/media. Perfecto para heridas exudativas, piel grasa, zonas pilosas o procesos agudos que necesiten acción rápida y superficial.

Espero que esta guía os ayude a elegir la crema correcta para cada ocasión y a entender un poquito mejor cómo funciona nuestra piel con los medicamentos.
¡Nos vemos por los pasillos! 👋