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💡 De “no sé ni por dónde empezar” a TFG terminado (sí, es posible)

Hoy vamos a hablar de un tema que da miedo solo con nombrarlo: el TFG. Y ojo, todo lo que cuento también aplica para los TFM, así que nadie se salva.

Como directora de varios TFG en los últimos años, siempre me encuentro con dos tipos de alumnos: los que no saben de qué hacer su TFG y los que no saben cómo hacerlo. Si eres uno de ellos… no te preocupes, que hoy vamos a poner un poco de orden en este caos.

Un TFG no es más que un trabajo con un número determinado de páginas sobre un tema concreto. Para muchos, es la primera vez que se enfrentan a algo así, así que es normal sentir que estás perdido.

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A grandes rasgos, hay cuatro cosas que tienes que tener claras cuando redactas tu TFG:

  1. Elegir el tema.

  2. Buscar fuentes y preparar un esquema básico.

  3. Redactar los apartados.

  4. Maquetar y presentar el trabajo.

Antes de elegir el tema: conoce la normativa

No seas de los que se lanzan sin mirar, ¡eso es un error de planificación de campeonato! Primero, revisa estas preguntas clave:

  • ¿Qué tipo de investigación hay que hacer? ¿Monografía, revisión bibliográfica, plan de cuidados…?

  • ¿El tema tiene que estar acotado o es libre?

  • ¿Cuáles son los plazos de entrega?

  • ¿Cómo se evalúa?

  • ¿Hay plantilla obligatoria?

Saber esto te va a ahorrar mucho sufrimiento y te permitirá enfocar tu TFG correctamente desde el principio.

Elección del tema

Aquí hay dos escenarios:

  1. Que tú propongas el tema.

  2. Que tu tutor te lo imponga.

Los alumnos suelen esperar que el tutor haga la magia y les dé el tema… pero spoiler: no es lo ideal. Tu motivación es clave para que tu TFG no se convierta en una pesadilla. Pasar meses trabajando en algo que no te gusta… es un suicidio académico lento.

Mi consejo: elige tú el tema y luego deja que el tutor te ayude a pulirlo.

Usa gestores bibliográficos

Si no referencias bien tus fuentes, puedes caer en plagio sin querer. Y no, no es broma, esto da mucha ansiedad a más de uno.

Aquí entran en juego los gestores bibliográficos, que son herramientas mágicas que:

  • Organizan tus citas y bibliografía.

  • Generan automáticamente referencias y notas al pie.

  • Evitan errores tipográficos y de transcripción.

Algunos ejemplos gratuitos: Zotero y Mendeley. Tu yo del futuro te lo agradecerá.

Búsqueda de fuentes

¿Dónde buscar? Las bibliotecas universitarias tienen acceso a montones de recursos electrónicos que son oro puro para tu TFG.

Algunos tips:

  • Escoge bien los términos de búsqueda.

  • Acota las consultas temporalmente.

  • Guarda todos los documentos de interés (y mételos en tu gestor bibliográfico).

Así no perderás tiempo buscando dos veces lo mismo.

Organízate: haz tu esquema de trabajo

Después de tu primera búsqueda, seguramente ya tienes un esquema mental. Es hora de pasarlo a papel:

  • Redacta un título provisional.

  • Haz un índice con capítulos y secciones.

  • Incluye una breve descripción de lo que irá en cada apartado.

  • Haz un cronograma con plazos para cada bloque.

Un calendario simple sirve, pero si quieres sofisticación, puedes usar diagramas de Gantt.
Descarga aquí tu modelo de cronograma en Excel

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¡A escribir!

Si seguiste todos los pasos anteriores, la redacción será mucho más fácil. Tu TFG debería tener:

  • Índice: con todas las secciones y sus páginas.

  • Resumen: en español e inglés, 150-200 palabras y palabras clave.

  • Introducción: redacta esto primero; aquí explicas el tema, la justificación, objetivos y estrategia de búsqueda.

  • Capítulos: el cuerpo del trabajo. Divide bien los temas y equilibra la extensión de los capítulos.

  • Referencias bibliográficas: sigue un estilo uniforme (APA, Vancouver…) y usa solo fuentes de calidad.

Consejillos extra:

  • Sé conciso.

  • No repitas información.

  • Explica acrónimos la primera vez.

  • Nada de abreviaturas o generalizaciones.

  • Demuestra lo que afirmas con citas.

  • Nada de frases hechas.

Cuidado con el plagio

Citar es obligatorio. Si te detectan plagio, suspenso automático. Antes de entregar, pasa tu TFG por un detector de plagio y duerme tranquilo.

No olvides a tu tutor

Tu tutor es tu aliado. Hazle partícipe de tus avances, muéstrale tu plan de trabajo, pide consejos y revisiones. Encuentra un equilibrio: ni atosigarlo todos los días ni desaparecer durante meses.

En el web, en la pestaña «Investigación», tienes un apartado completo sobre TFG, con todos los contenidos y consejos para cada sección.

¡Nos vemos por los pasillos!

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